La seguí llamando los tres días siguientes y nunca contestó el teléfono. consumido por los celos, ya no vi nada, ni a nadie, y sólo conté los días eternos que faltaban para tomar el avión de vuelta a Europa. El tío Ataúlfo advirtió mi nerviosismo, a pesar de que yo exageraba los esfuerzos por parecer normal, y acaso justamente por eso. Se limitó a preguntarme dos o tres veces si no me sentía bien, porque apenas probaba bocado y porque no acepté una invitación a salir a comer y a una peña criolla a escuchar a mi cantante preferida, Cecilia Barraza, que me hizo el amable Alberto Lamiel.
Festival de beethoven por Rafal Olvinski

lunes
Mario Vargas Llosa - Travesuras de la niña mala
La seguí llamando los tres días siguientes y nunca contestó el teléfono. consumido por los celos, ya no vi nada, ni a nadie, y sólo conté los días eternos que faltaban para tomar el avión de vuelta a Europa. El tío Ataúlfo advirtió mi nerviosismo, a pesar de que yo exageraba los esfuerzos por parecer normal, y acaso justamente por eso. Se limitó a preguntarme dos o tres veces si no me sentía bien, porque apenas probaba bocado y porque no acepté una invitación a salir a comer y a una peña criolla a escuchar a mi cantante preferida, Cecilia Barraza, que me hizo el amable Alberto Lamiel.
jueves
Steve Jobs
Genio y visionario que revolucionó el mundo y gran ejemplo de como debemos perseguir los sueños.
lunes
NIETZSCHE
jueves
Antonio López en el Thyssen
martes
CULTS
I knew right then that I'd been abducted
I knew right then that he would be taking my heart
I knew right then no one was above him
I knew right then that he would be breaking my heart
He tore me apart because I really loved him
He took my heart away and left me to bleed out, bleed out
He broke my heart because I really loved him
He took it all away and left me to bleed out, bleed out
I knew right then that she'd been abducted
I knew right then that I would be taking her heart
I knew right then that I'd never love her
The reasons I hope the dream hasn't left her scarred
I, I can’t take things slowly
Come let away that’s what they all do
Help me ‘cause I’m feeling shaky
Tell me what’s wrong with my brain
'Cause I've seem to have lost it
'Cause I am afraid of the light
Yeah you know what I mean
And I can't sleep alone at night
yeah you know what I mean
Lonely, that’s not quite my problem
I have all that I need, haven't quite lost it
I try so hard to be happy
'Cause something goes wrong once again
Please, please come and save me
Tell me what’s wrong with my brain
'Cause I've seem to have lost it
miércoles
Haruki Murakami - 1Q84
AOMAME
Tengo salió de su abstracción, se disculpó, metió en la cesta las edamame que había cogido y fue hasta la caja con el resto de los productos. Había comprado gambas, leche, tofu, lechuga y crakers. Se mezcló con las señoras del barrio y esperó su turno para pagar. era justo la hora punta de la tarde y además, la persona que atendía la caja era novata y torpe, y se había formado una larga cola, pero a Tengo le daba igual.
Si Aomame hubiera estado en medio de aquella cola, ¿la habría reconocido a primera vista? ¿Que hubiera ocurrido? Después de todo, hacía veinte años que no se veían. La probabilidad de que se reconocieran el uno al otro era mínima. Y si se cruzaran por la calle y él se preguntara "¿no será ella?", ¿se atrevería a abordarla de inmediato? No confiaba demasiado en ello. Quizá se cohibiría y acabaría yéndose sin hacer nada. Entonces seguramente volvería a arrepentirse: "¿Por qué no le dirigí la palabra?".
Komatsu decía a menudo que lo que a Tengo le faltaba eran ganas y disposición. Seguramente era cierto. Cuando se sentía confuso pensaba, "¡Olvidalo!", y se daba por vencido. Así era su personalidad.
"Pero suponiendo que nos encontráramos en algún lugar y que, por suerte, ambos nos reconociéramos, quizá le confesaría todo con el corazón en la mano." Irían a alguna cafetería cercana (por supuesto, siempre que ella tuviera tiempo y aceptara su invitación) y se sentarían cara a cara a tomar algo.
Había muchas cosas que le quería contar. "Todavía me acuerdo bien de que me cogiste la mano en un aula del colegio. después de aquello, quise ser tu amigo. Quería conocerte mejor. Pero fui incapaz. Había varios motivos, pero el principal problema era mi cobardía. Me he arrepentido de ello durante toda mi vida. Aún hoy me arrepiento, y pienso a menudo en ti."
"Pero quizá sea mejor no desearlo. Quizá sea mejor que no volvamos a vernos. Quizá si nos encontráramos nos llevaríamos un chasco", pensó Tengo. "A lo mejor se ha convertido en una simple oficinista aburrida de rostro cansado. A lo mejor es una madre frustada que riñe a sus hijos pequeños con voz chillona. A lo mejor es incapaz de encontrar un solo tema interesante del que hablar." Desde luego existía esa posibilidad. Si así fuera, la cosa más valiosa para Tengo, y que había llevado todo el tiempo en su corazón, se perdería para siempre. Pero Tengo estaba casi convencido de que no iba a ser así. En los ojos decicidos y el tenaz perfil del rostro de aquella niña se percibía su resolución a no consentir así como así que el tiempo cambiara.
Y en cambio, ¿que había ocurrido con él?
Solo de pensar en ello, Tengo sintió desazón.
¿No sería más bien Aomame la que se quedaría decepcionada si volvieran a verse? En primaria, tengo era un niño prodigio de las matemáticas, reconocido por todos, sacaba las mejores notas en casi todas las asignaturas, era corpulento y poseía unas excelentes cualidades deportivas. Los profesores lo estimaban y ponían sus esperanzas en el futuro del chico. Para Aomame, debia de ser una especie de héroe. Sin embargo, ahora era un profesor contratado en una academia, y no se podía decir que fuera un empleo fijo. Como trabajo era facil y podía vivir sin privaciones, pero estaba bastante lejos de lo que podría considerarse "los pilares de la sociedad". Al mismo tiempo que impartía clases escribía novelas, pero ninguna había llegado a ser publicada. Como trabajo a tiempo parcial, escribía horóscopos al tuntún para una revista femenina. Aunque se habían hecho famosos, aquello no eran más que patrañas, hablando en plata. No tenía ningún amigo digno de mención, ni pareja. El encuentro furtivo una vez a la semana con una mujer casada diez años mayor que él era prácticamente la única relación personal que mantenía. De lo único que podía sentirse orgulloso era que La crisálida de aire, que había reescrito como negro, se había convertido en un best seller, y sin embargo se trataba de algo que no podía mencionar en público ni loco.
Justo cuando sus reflexiones lo habían llevado a ese punto, el cajero tomó su cesta.
Edamame*, vaina de soja verde.
Aomame puede designar una variedad de soja o ser sinonimo de guisante.
25
viernes
Sincronía casual
Sincronía exacta en el tiempo de un hecho. Inconexa en lo que cada cosa es pero sin que al final (en el sentido) haya una inconexión del todo.
lunes
Ziggy Stardust - David Bowie
Life on mars? ¿y tu lo preguntas Bowie?
y otra más...let's dance!*****
viernes
ANTONIONI - La Notte
"Esta mañana tú aún dormías y yo estaba despierto. Poco a poco, saliendo del sueño he sentido tu respiración ligera. Entre el pelo que te tapaba la cara te he visto los ojos cerrados. He sentido cómo la conmoción se me ponía en la garganta y tenía ganas de gritar y despertarte porque tu cansancio era demasiado profundo y mortal. En la penumbra, la piel de tus brazos y tu cuello estaba viva y yo la sentía tibia y seca. Quería pasarle los labios por encima pero la idea de perturbar tu sueño y de tenerte despierta en mis brazos, me retenía. Prefería verte así, como algo que nadie podía quitarme porque sólo yo la poseía. Una imagen tuya para siempre. Más allá de tu rostro, veía algo más puro y profundo donde me reflejaba. Te veía a ti en una dimensión que comprendía todo mi tiempo de vida, todos los años futuros y hasta los vividos antes de conocerte, ya estaba preparado para conocerte. Este era el pequeño milagro de un despertar, sentir por primera vez que tú me pertenecías no sólo entonces y que la noche se prolongaba para siempre, a tu lado, en el calor de tu sangre, de tus pensamientos, de tu voluntad que se confundía con la mía. Por un momento he entendido cuánto te amaba, Lidia y ha sido una sensación tan intensa que se me han llenado los ojos de lágrimas. Era porque pensaba que esto no debería terminar nunca que toda nuestra vida debería ser como el despertar de hoy, sentirte, ya no mía sino un parte de mí, algo que respira conmigo y que nada podrá destruirlo sino la torpe indiferencia de una rutina que veo como única amenaza. Luego, te has despertado y sonriendo, aún adormecida me has besado, y yo he sentido que no debía de temer nada, que nosotros estaremos siempre como en ese momento, unidos por algo que es más fuerte que el tiempo y la rutina."
Carta que lee Jeanne Moreau en La Notte, (1961).

miércoles
martes
Antonio López y su nueva obra escultórica

Escultura en bronce de 5 metros y medio de altura, 3.000 kilos de peso y 40 piezas soldadas que componen una figura femenina. Inagurada a mediados de Octubre del 2010.





"Todo en la realización de esta escultura ha sido fluido y sin contratiempos. El encargo del trabajo, la imagen de lo que deseaba hacer y la modelo que accedió a posarme surgieron a la vez. Y el trabajo de la figura en cera a tamaño natural; la ampliación al tamaño definitivo; el paso al bronce en 40 piezas soldadas y hasta la instalación en la rotonda; todo ha sido como tenían que ser todos los trabajos: laborioso, pero sin conflictos que no pudieran solucionarse. Creo que ahora el tiempo con su mano enriquecerá la piel de la escultura y la integrará poco a poco al espacio que ocupa".
*****
Pero que grande
[NDM: todas las fotos de la escultura han sido realizadas por mí salvo la foto de Antonio con la escultura en yeso]
lunes
STANDSTILL
Gracias, esto... ¿Cómo empezar?
Me despierto en un gran estadio.
Un saludo, gracias, esto... ¿Cómo escapar?
Cuánta vanidad, digo, vida.
Yo propongo un tropezón.
Mira, Mamá, sin suerte.
Romper un silencio así no tiene perdón...
Era diecinueve de noviembre y tú soltaste
que lo importante son los goles y no los colores.
Romper un silencio así no tiene perdón...
diga lo que diga.
Con la cara tropezada ya no hay nada que vender,
aunque nada tengo que esconder... bueno, casi,
pero esto no viene al caso.
Yo sólo quería un aplauso, gracias... bueno, gracias.
Mira, Mamá, sin suerte,
se parten de risa y encima les pido perdón.
Mientras el universo ronca
no te importa oír mi voz,
diga lo que diga.
Romper un silencio así no tiene perdón...
Me voy a inventar un plan para escapar hacia adelante
Ven, ven
Sabes que esto es lo único importante
Y sabes que no es lo mío suplicarte
Pero ven, ven
Y si luego resulta que hay dudas
Será perfecto para volvernos a escapar
Adelante, adelante Bonaparte
¡Que vamos tarde!
*****
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