La seguí llamando los tres días siguientes y nunca contestó el teléfono. consumido por los celos, ya no vi nada, ni a nadie, y sólo conté los días eternos que faltaban para tomar el avión de vuelta a Europa. El tío Ataúlfo advirtió mi nerviosismo, a pesar de que yo exageraba los esfuerzos por parecer normal, y acaso justamente por eso. Se limitó a preguntarme dos o tres veces si no me sentía bien, porque apenas probaba bocado y porque no acepté una invitación a salir a comer y a una peña criolla a escuchar a mi cantante preferida, Cecilia Barraza, que me hizo el amable Alberto Lamiel.
LA ROSA Y EL VIOLIN
17 octubre 2011
Mario Vargas Llosa - Travesuras de la niña mala
La seguí llamando los tres días siguientes y nunca contestó el teléfono. consumido por los celos, ya no vi nada, ni a nadie, y sólo conté los días eternos que faltaban para tomar el avión de vuelta a Europa. El tío Ataúlfo advirtió mi nerviosismo, a pesar de que yo exageraba los esfuerzos por parecer normal, y acaso justamente por eso. Se limitó a preguntarme dos o tres veces si no me sentía bien, porque apenas probaba bocado y porque no acepté una invitación a salir a comer y a una peña criolla a escuchar a mi cantante preferida, Cecilia Barraza, que me hizo el amable Alberto Lamiel.
06 octubre 2011
Steve Jobs
Genio y visionario que revolucionó el mundo y gran ejemplo de como debemos perseguir los sueños.
26 septiembre 2011
NIETZSCHE
07 julio 2011
Antonio López en el Thyssen
21 junio 2011
CULTS
I knew right then that I'd been abducted
I knew right then that he would be taking my heart
I knew right then no one was above him
I knew right then that he would be breaking my heart
He tore me apart because I really loved him
He took my heart away and left me to bleed out, bleed out
He broke my heart because I really loved him
He took it all away and left me to bleed out, bleed out
I knew right then that she'd been abducted
I knew right then that I would be taking her heart
I knew right then that I'd never love her
The reasons I hope the dream hasn't left her scarred
I, I can’t take things slowly
Come let away that’s what they all do
Help me ‘cause I’m feeling shaky
Tell me what’s wrong with my brain
'Cause I've seem to have lost it
'Cause I am afraid of the light
Yeah you know what I mean
And I can't sleep alone at night
yeah you know what I mean
Lonely, that’s not quite my problem
I have all that I need, haven't quite lost it
I try so hard to be happy
'Cause something goes wrong once again
Please, please come and save me
Tell me what’s wrong with my brain
'Cause I've seem to have lost it
01 junio 2011
Haruki Murakami - 1Q84
AOMAME
Tengo salió de su abstracción, se disculpó, metió en la cesta las edamame que había cogido y fue hasta la caja con el resto de los productos. Había comprado gambas, leche, tofu, lechuga y crakers. Se mezcló con las señoras del barrio y esperó su turno para pagar. era justo la hora punta de la tarde y además, la persona que atendía la caja era novata y torpe, y se había formado una larga cola, pero a Tengo le daba igual.
Si Aomame hubiera estado en medio de aquella cola, ¿la habría reconocido a primera vista? ¿Que hubiera ocurrido? Después de todo, hacía veinte años que no se veían. La probabilidad de que se reconocieran el uno al otro era mínima. Y si se cruzaran por la calle y él se preguntara "¿no será ella?", ¿se atrevería a abordarla de inmediato? No confiaba demasiado en ello. Quizá se cohibiría y acabaría yéndose sin hacer nada. Entonces seguramente volvería a arrepentirse: "¿Por qué no le dirigí la palabra?".
Komatsu decía a menudo que lo que a Tengo le faltaba eran ganas y disposición. Seguramente era cierto. Cuando se sentía confuso pensaba, "¡Olvidalo!", y se daba por vencido. Así era su personalidad.
"Pero suponiendo que nos encontráramos en algún lugar y que, por suerte, ambos nos reconociéramos, quizá le confesaría todo con el corazón en la mano." Irían a alguna cafetería cercana (por supuesto, siempre que ella tuviera tiempo y aceptara su invitación) y se sentarían cara a cara a tomar algo.
Había muchas cosas que le quería contar. "Todavía me acuerdo bien de que me cogiste la mano en un aula del colegio. después de aquello, quise ser tu amigo. Quería conocerte mejor. Pero fui incapaz. Había varios motivos, pero el principal problema era mi cobardía. Me he arrepentido de ello durante toda mi vida. Aún hoy me arrepiento, y pienso a menudo en ti."
"Pero quizá sea mejor no desearlo. Quizá sea mejor que no volvamos a vernos. Quizá si nos encontráramos nos llevaríamos un chasco", pensó Tengo. "A lo mejor se ha convertido en una simple oficinista aburrida de rostro cansado. A lo mejor es una madre frustada que riñe a sus hijos pequeños con voz chillona. A lo mejor es incapaz de encontrar un solo tema interesante del que hablar." Desde luego existía esa posibilidad. Si así fuera, la cosa más valiosa para Tengo, y que había llevado todo el tiempo en su corazón, se perdería para siempre. Pero Tengo estaba casi convencido de que no iba a ser así. En los ojos decicidos y el tenaz perfil del rostro de aquella niña se percibía su resolución a no consentir así como así que el tiempo cambiara.
Y en cambio, ¿que había ocurrido con él?
Solo de pensar en ello, Tengo sintió desazón.
¿No sería más bien Aomame la que se quedaría decepcionada si volvieran a verse? En primaria, tengo era un niño prodigio de las matemáticas, reconocido por todos, sacaba las mejores notas en casi todas las asignaturas, era corpulento y poseía unas excelentes cualidades deportivas. Los profesores lo estimaban y ponían sus esperanzas en el futuro del chico. Para Aomame, debia de ser una especie de héroe. Sin embargo, ahora era un profesor contratado en una academia, y no se podía decir que fuera un empleo fijo. Como trabajo era facil y podía vivir sin privaciones, pero estaba bastante lejos de lo que podría considerarse "los pilares de la sociedad". Al mismo tiempo que impartía clases escribía novelas, pero ninguna había llegado a ser publicada. Como trabajo a tiempo parcial, escribía horóscopos al tuntún para una revista femenina. Aunque se habían hecho famosos, aquello no eran más que patrañas, hablando en plata. No tenía ningún amigo digno de mención, ni pareja. El encuentro furtivo una vez a la semana con una mujer casada diez años mayor que él era prácticamente la única relación personal que mantenía. De lo único que podía sentirse orgulloso era que La crisálida de aire, que había reescrito como negro, se había convertido en un best seller, y sin embargo se trataba de algo que no podía mencionar en público ni loco.
Justo cuando sus reflexiones lo habían llevado a ese punto, el cajero tomó su cesta.
Edamame*, vaina de soja verde.
Aomame puede designar una variedad de soja o ser sinonimo de guisante.
04 mayo 2011
13 abril 2011
25
01 abril 2011
Sincronía casual
Sincronía exacta en el tiempo de un hecho. Inconexa en lo que cada cosa es pero sin que al final (en el sentido) haya una inconexión del todo.
07 marzo 2011
Ziggy Stardust - David Bowie
Life on mars? ¿y tu lo preguntas Bowie?
y otra más...let's dance!*****
11 febrero 2011
ANTONIONI - La Notte
"Esta mañana tú aún dormías y yo estaba despierto. Poco a poco, saliendo del sueño he sentido tu respiración ligera. Entre el pelo que te tapaba la cara te he visto los ojos cerrados. He sentido cómo la conmoción se me ponía en la garganta y tenía ganas de gritar y despertarte porque tu cansancio era demasiado profundo y mortal. En la penumbra, la piel de tus brazos y tu cuello estaba viva y yo la sentía tibia y seca. Quería pasarle los labios por encima pero la idea de perturbar tu sueño y de tenerte despierta en mis brazos, me retenía. Prefería verte así, como algo que nadie podía quitarme porque sólo yo la poseía. Una imagen tuya para siempre. Más allá de tu rostro, veía algo más puro y profundo donde me reflejaba. Te veía a ti en una dimensión que comprendía todo mi tiempo de vida, todos los años futuros y hasta los vividos antes de conocerte, ya estaba preparado para conocerte. Este era el pequeño milagro de un despertar, sentir por primera vez que tú me pertenecías no sólo entonces y que la noche se prolongaba para siempre, a tu lado, en el calor de tu sangre, de tus pensamientos, de tu voluntad que se confundía con la mía. Por un momento he entendido cuánto te amaba, Lidia y ha sido una sensación tan intensa que se me han llenado los ojos de lágrimas. Era porque pensaba que esto no debería terminar nunca que toda nuestra vida debería ser como el despertar de hoy, sentirte, ya no mía sino un parte de mí, algo que respira conmigo y que nada podrá destruirlo sino la torpe indiferencia de una rutina que veo como única amenaza. Luego, te has despertado y sonriendo, aún adormecida me has besado, y yo he sentido que no debía de temer nada, que nosotros estaremos siempre como en ese momento, unidos por algo que es más fuerte que el tiempo y la rutina."
Carta que lee Jeanne Moreau en La Notte, (1961).
02 febrero 2011
25 enero 2011
Antonio López y su nueva obra escultórica

Escultura en bronce de 5 metros y medio de altura, 3.000 kilos de peso y 40 piezas soldadas que componen una figura femenina. Inagurada a mediados de Octubre del 2010.





"Todo en la realización de esta escultura ha sido fluido y sin contratiempos. El encargo del trabajo, la imagen de lo que deseaba hacer y la modelo que accedió a posarme surgieron a la vez. Y el trabajo de la figura en cera a tamaño natural; la ampliación al tamaño definitivo; el paso al bronce en 40 piezas soldadas y hasta la instalación en la rotonda; todo ha sido como tenían que ser todos los trabajos: laborioso, pero sin conflictos que no pudieran solucionarse. Creo que ahora el tiempo con su mano enriquecerá la piel de la escultura y la integrará poco a poco al espacio que ocupa".
*****
Pero que grande
[NDM: todas las fotos de la escultura han sido realizadas por mí salvo la foto de Antonio con la escultura en yeso]
10 enero 2011
STANDSTILL
Gracias, esto... ¿Cómo empezar?
Me despierto en un gran estadio.
Un saludo, gracias, esto... ¿Cómo escapar?
Cuánta vanidad, digo, vida.
Yo propongo un tropezón.
Mira, Mamá, sin suerte.
Romper un silencio así no tiene perdón...
Era diecinueve de noviembre y tú soltaste
que lo importante son los goles y no los colores.
Romper un silencio así no tiene perdón...
diga lo que diga.
Con la cara tropezada ya no hay nada que vender,
aunque nada tengo que esconder... bueno, casi,
pero esto no viene al caso.
Yo sólo quería un aplauso, gracias... bueno, gracias.
Mira, Mamá, sin suerte,
se parten de risa y encima les pido perdón.
Mientras el universo ronca
no te importa oír mi voz,
diga lo que diga.
Romper un silencio así no tiene perdón...
Me voy a inventar un plan para escapar hacia adelante
Ven, ven
Sabes que esto es lo único importante
Y sabes que no es lo mío suplicarte
Pero ven, ven
Y si luego resulta que hay dudas
Será perfecto para volvernos a escapar
Adelante, adelante Bonaparte
¡Que vamos tarde!
*****
http://www.myspace.com/standstill
03 enero 2011
07 diciembre 2010
29 noviembre 2010
22 noviembre 2010
Warpaint
Tienen buenos temas como Stars, Undertow, Elephants...pero yo definitivamente me quedo con Billie Holiday, fue la que más me llegó desde el momento que la escuché por primera vez. Cuando escucho esta canción pienso en X y en que llegue el día para que también la disfrute. Se la cantaré al oido:
15 noviembre 2010
Moi, Lolita
Vladimir NobokovLolita
♪ ♫ ♪♪ ♫ ♪
Lo de vie, Lo aux amours diluviennes.
02 noviembre 2010
21 octubre 2010
Una Ola triste hacia Grecia
-Eh, chica, ¿duermes? ¡Grecia nos espera! ¡Para dos que se acaban de separar como nosotras, fiesta grande!
-¡Sí, sí, yo os guiaré al abordaje! -Olly salta en su asiento-. ¡Hale! ¡Y conste que he dicho hale, no Alex! -Y grita. Una pareja de ancianos se vuelve y la mira.
Niki esboza una sonrisa para no defraudar a sus amigas, pero después vuelve a mirar hacia afuera, en busca de distracciones que no llegan. El tren corre veloz, se levanta en el cielo. Perfume de vacaciones, libertad, ligereza. Pero tenía que ser diferente. Podía ser diferente. Mis amigas están felices. Cada una ha encontrado su camino o ha abandonado el equivocado. Cada una sabe adónde ir. En cambio, yo me estoy dejando llevar. Pero a lo mejor es así como tiene que ser cuando te sientes mal. "Tener en los zapatos las ganas de marchar. Tener en los ojos el deseo de mirar. Y quedarse... prisioneros de un mundo que sólo nos deja soñar, sólo soñar..."
Y después una noche en el ferry. El mar, las olas, la corriente. Y esa estela que se aleja del barco. Y pensamientos que no consiguen desvanecerse. Niki está apoyada en la barandilla. Pasan unos chicos a su lado. Otro, tumbado en una hamaca de madera bastante corroída por el salitre, lee un libro antiguo de Stephen King; otro, uno nuevo de Jeffery Deaver. Thriller. Terror. Miedo. Niki sonríe. Mira de nuevo el mar. Ella no necesita ningún libro para tener miedo. Y se abraza con fuerza a sí misma. Y se siente sola. Y le gustaría mucho poder detener esa lágrima. Y le gustaría no haber amado. Y le gustaría mucho no seguir amando. Pero no lo consigue. Y esa lágrima cae, y se sumerge en el mar azul, tan salado como ella. Y Niki se ríe ella sola. Y sorbe un poco por la nariz. E intenta no llorar. Y al final casi lo consigue. Están a punto de empezar unas vacaciones. Maldita sea... ese dolor no tiene intención alguna de pasarse.
Una Ola feliz en París
Luego baja por una gran escalinata, del brazo de él. Hasta el hall del hotel. Rey y reina de una noche fantástica. Única. Casi imperceptible, tanta es su belleza. Cogen un taxi y cenan junto al Sena. Marisco, Champán, pan crujiente, una baguette a rebanadas para mojar en la salsa del pescado. Tan especial, tan bueno, tan fuerte, tan caliente. Como la lubina a la sal, fresca, con unas gotas de limón, ligera como el aceite que la baña apenas junto con un poco de perejil finamente picado. Y más champán. Un delicado francés se acerca con una pequeña guitarra. Otro con unos bigotes curiosos, estilo de Dalí, aparece por detrás. Lleva una armónica entre las manos. Y tocan divertidos, a pesar de haberlo hecho mil veces, La vie en rose. Yuna señora mayor, olvidándose de su edad, ya no tan joven, se levanta de una mesa que hay al fondo del local y empieza a bailar. Y cierra los ojos, y levanta los brazos al cielo, dejándose llevar por la música. Y un hombre que no la conoce, no la deja sola. Se levanta él también. Se le acerca. Ella le sonríe. Abre los ojos y coge esas manos que la buscan. A lo mejor lo estaba esperando. Quién sabe. Y siguen bailando juntos, pequeños héroes que no sienten vergüenza ante esas notas que hablan de amor. Y se miran a los ojos y sonríen sin malicia, sabedores de que algún día alguien los recordará. Y Niki y Alessandro los miran desde lejos. Se toman de las manos y sonríen, cómplices de esa espléndida mágia, de esa extraña fórmula, de ese código secreto que empieza y termina sin un porqué, sin reglas, como una marea inesperada, un solo cuenco y dos cucharillas. Niki y Alessandro combaten divertidos, en una extraña lucha por el último bocado. Luego se toman un passito de Pantelleria, una sorpresa italiana en medio de esos sabores tan franceses. Niki acaba de tomar un sorbo cuando se apagan las luces. Se queda con la copa suspendida en el aire. A lo lejos, por la ventana del restaurante se ven los reflejos de la luz en el Sena. Antiguos edificios de una belleza sin igual iluminan la noche. [...]
En el local siguen tocando. El hombre y la mujer que antes bailaban ahora se ríen. Se están tomando un merlot joven en la barra. Entra un ruidoso grupo de muchachos y toca con su propia alegría. Pero la mesa de Niki y Alessandro está vacía. Se hallan lejos, en la noche parisina, abrazados bajo las estrellas subidas en la Torre Eiffel. La miran desde abajo. Nubes altas, y luna, y barcas que se cruzan, y plazas, y ascensores, y turistas que se asoman y se besan y señalan con la mano en el vacío algo que está más allá, a lo lejos, que se ve desde allí arriba. En las postales no parece tan grande. Y un taxi para dar una vuelta. Los Champs-Elysées y Pigalle y un saludo desde fuera al museo del Louvre con la promesa de regresar pronto. Caminar junto al Sena, Montmatre, la iglesia de la Sainte Chapelle. entran jóvenes, turistas inexpertos que se pierden en la belleza de esos vitrales, de esas mil cien escenas bíblicas a las que los fieles denominan La entrada al paraíso
12 octubre 2010
Y el amor
22 septiembre 2010
Dí hola a tu regreso
21 junio 2010
Ain't No Sunshine when she's gone
El sol no brilla cuando ella no está
No calienta cuando ella está lejos
y siempre que se va,
está fuera demasiado tiempo.
El sol no brilla cuando ella se va
y esta casa deja de ser un hogar
cada vez que ella se aleja.
Far West


07 junio 2010
Barriendo el pasado
Mis obras son una reconstrucción del pasado. En ellas el pasado se ha vuelto tangible; pero al mismo tiempo están creadas con el fin de olvidar el pasado para derrotarlo, para revivirlo en la memoria y posibilitar su olvido.















